jueves, 16 de junio de 2016

Pies descalzos

Es muy frecuente que los peques, y no tan peques, quieran descalzarse. En Octopus no sólo se permite sino que se les invita a hacerlo, pues hay más de un estudio que nos demuestra los beneficios de éste hábito.


Ya sabemos que el primer año de los peques es básicamente sensorial, y sus pies no quedan atrás, con ellos perciben texturas y temperaturas de su entorno, por tanto, si los cubrimos estaríamos "anulando" una vía de recepción de estímulos. Como dato curioso e importante, debemos saber que la piel de los pies es más fina y sensible que la de las manos hasta los 8/9 meses, por tanto, un receptor muy potente de sensaciones.

A menudo, las familias defienden que no dejan a sus peques descalzos por miedo a que se resfríen, pero... ¿sabías que sus pies cuentan con una capa de grasa que les protege de ésto? Esta capa desaparece más adelante y por eso hay veces que a los adultos nos parece que el suelo está frío y a ellos no.

Además de éstas características, debemos tener en cuenta es la comodidad y flexibilidad que ofrecen los pies descalzos, la libertad de movimiento. Un zapato está pensado para caminar, ¿qué sentido tiene poner zapatos a los bebés? Y, si se arrastran o gatean, utilizan sus dedos para impulsarse, por lo que los calcetines tampoco deberían usarse ya que resbalan. Así que, pies descalzos 100%.

Otra de las razones para descalzarles es que cuanto más "desnudos" estén, mejor. Esto les permite conocer su cuerpo, ser conscientes del espacio que ocupan, y los movimientos de cada parte del cuerpo, lo cual incluye sus tobillos y dedos.


Pero si estas razones no parecen suficientes, aún hay más. Existen estudios que ha demostrado que el suelo de un espacio en el que se usan zapatos es "peligroso" para bebés. Aquí os dejo un extracto:

"La Universidad de Houston realizó una encuesta y encontró que el 39% de los zapatos contenía bacterias C. diff , también conocido como Clostridium difficile .
Esta bacteria es una amenaza pública y es resistente a muchos antibióticos. Los problemas que se pueden producir son la diarrea y la inflamación más grave del colon.
Otro estudio, esta vez en la Universidad de Arizona encontró nueve formas diferentes de bacterias que se encuentran en las suelas de los zapatos.
Para que podáis tener una idea, la suela de los zapatos está más sucia que los asientos de los inodoros. El Dr. Charles Gerba microbiólogo y profesor decidió hacer un experimento para ver hasta qué punto esto es serio.
El se compró unos zapatos nuevos, y los usó sólo durante dos semanas, después los expuso a estudio y encontró en ellos 440.000 unidades de las bacterias más peligrosas del mundo, entre los problemas que pueden provocar están: la neumonía, la infección respiratoria, etc…
El C.diff alcanza sólo cuatro de cada diez personas, pero hay muchos otros tipos de bacterias y tienen que ser evitados por nosotros.
Un piso del baño público, por ejemplo, contiene 2 millones de bacterias por pulgada cuadrada – lo que que evidentemente pasa después a estar en nuestra casa si no nos quitamos los zapatos.
Pero si tenemos niños pequeños en casa, que ponen las manitas en el suelo al gatear o jugar, el asunto se agrava más aún si cabe.
¡Para un bebé hasta 2 años, con el sistema inmune todavía en formación, esto es un verdadero peligro!
Ah, también hay que tener en cuenta que en la suela del zapato se puede acumular residuos químicos, gérmenes y patógenos."
Artículo completo en:http://naturalezabellezaysalud.com/medicos-recomiendan-no-usar-zapatos-interior-la-casa-nunca/
Así que... ¡A descalzarse!

No hay comentarios:

Publicar un comentario