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martes, 30 de abril de 2019

Acompañando hacia la libertad 2.

Observar, escuchar, acompañar, leer, contrastar, probar, repetir. Así ha sido cómo a lo largo de estos años hemos ido creciendo, aprendiendo junto a peques y familias. 

Desde el primer momento tuvimos claro que no queríamos que nos invadiese el "así se ha hecho siempre", así que pusimos en marcha un plan de acción: comprometernos personal y profesionalmente a la formación y a la evaluación continua del proyecto. 

Asumir que la mejor versión del proyecto sería la de cada día y no la que se creó al comienzo (basada en pedagogías, metodologías, filosofías y escuelas ajenas) ha sido un acierto, pues de otra manera nos hubiésemos atrancado y por tanto relajado.

Tener esta actitud de continua reflexión y revisión hace que cada nueva idea sea acogida como un reto, un reto que ponga a prueba las bases anteriores, modificándolas o fortaleciéndolas. Surge una oportunidad de cambio con cada investigación, documental, debate, etc. Surge también al acompañar y al compartir con familias, pues observando y escuchando ha sido como han surgido la mayoría de cambios.

Es entonces cuando nos encontramos con ideas y experiencias que nos llevan a cuestionarnos aquello que tiene lugar en nuestro espacio. Son las que hacen que podamos afirmar que cada día somos nuestra mejor versión. 

Hoy continuamos con un hilo que comenzamos en el blog, una publicación de octubre a la que llamamos "Acompañando hacia la libertad" (En octubre de 2018) en el que os compartimos aquello que habíamos ido cambiando hasta aquel día. Pues no es otro nuestro objetivo, mantenernos en revisión continua para ofrecer un espacio en el que puedan crecer libres de juicios, con materiales y acompañamiento adecuado.

En las últimas publicaciones de IG. hemos hablado de los materiales, y hoy queremos contaros cómo pasamos de talleres a propuestas y ahora a juego libre. 

1- Talleres escogidos por acompañantes: En los inicios, con la "mochila" de mente escolarizada hablábamos de talleres, contando con un horario en el que exponíamos dos talleres diarios (de libre participación). La idea y proceso eran dirigidas, dábamos los materiales y ya decían libremente cómo usarlos. Resultado= muchos días no les interesaba y otros tantos justo querían el taller que "no tocaba".

2- Talleres escogidos por peques: Pasamos a talleres pre-pactados, en los que nos decían qué talleres querían cada día. Seguían siendo de libre participación pero quienes proponíamos los materiales para cada taller éramos nosotras. Resultado= lo mismo había 5 talleres en día (y no daba tiempo) que ninguno. Pero "funcionaba" mejor.

3- Talleres sin material fijo: Avanzamos hacia la libertad dejando ya no solo que escogiesen qué taller querían sino que no se proponía ningún material. Resultado=  surgieron talleres de lo más pintorescos. Nos gustaba, pero faltaba algo... No era natural. Nos dimos cuenta de que muchas veces el taller no hubiese salido si no les hubiésemos invitado a pensar qué taller les apetecía cada día.

4- Propuestas basadas en observaciones: Comenzamos a ofrecer exclusivamente propuestas de aquellas necesidades que observábamos. Volvimos a retomar en parte la idea de taller, tomando de nuevo las riendas sobre la actividad. Aún así, la participación e implicación seguía siendo libre. Resultado = mayor participación y periodos más largos de juego.

5- Golpe de realidad: estamos volviendo a tomar las riendas, nos estamos alejando de la confianza, si confiamos en sus potencialidades y en la capacidad de autoregularse y realizarse, ¿por qué tenemos que adelantarnos? Por mucho que las propuestas naciesen de la observación, no dejaban de ser actividades cuyo inicio/fin y materiales estaban bastante delimitados por las acompañantes. Volvíamos al mismo problema= no es natural.

6- Punto actual, el juego libre continuo: al igual que ocurrió con la asamblea...Frenamos, nos quedamos a un lado y... ¡ a acompañar! Comienza el juego libre durante la jornada completa. Fin de lo anti-natural: No hay talleres ni propuestas. Los materiales están a su altura, tienen la misma relevancia y es cada peque quien decide cuándo, cómo, cuánto, dónde, por qué, y con quién.

Y así seguimos, observando y observándonos. Aprendiendo y mejorandonos cada día, encantadas de escuchar nuevas voces.

Los materiales siguen a su altura y son lxs peques quienes los rotan y quienes nos piden incorporar otros. Quienes tienen lenguaje oral, lo verbalizan, quienes no, observamos lo que ocurre en las ludotecas a las que vamos y escuchamos lo que nos cuentan sus familias. Procuramos por tanto que las necesidades y curiosidades individuales sean atendidas.

Y tú ¿diriges, te adelantas, o acompañas el momento?

martes, 23 de abril de 2019

Encuentro ALE- nuestra experiencia

Ya estamos de vuelta. Con nostalgia pero también con ganas de volver para sentarnos, descansar y poder "digerir" la información.😅 Segundo encuentro ALE al que acudimos. Días intensos, una convivencia de 4 días, cargadas de emociones, compartiendo, absorbiendo, escuchando...sintiendo.

Si algo ocurre en espacios como este encuentro es el poder materializar una SOCIEDAD que confía y acepta a la infancia y (pre)adolescencia tal y como es. Son días en los que (por desgracia de no ser un continuo) nos asombramos al ver que hay muchas más personas de lo que pensamos que sí comparten nuestra mirada. Días en los que bebés, peques y adolescentes son de una TRIBU, actúan buscando cubrir sus necesidades, son atendidxs, son escuchadxs, son RESPETADXS. .
En el ambiente se palpa la tranquilidad, la armonía, la felicidad... Se observan conflictos y situaciones que se acompañan desde la escucha activa y la comunicación no violenta, tanto física como verbal. Y es... MÁGICO. 😍


Mientras caminas se ESCUCHA cómo adultxs dicen a peques (que no siempre suyos) "¿estás bien?" "¿qué necesitas?" "¿quieres que te ayude?" Se VEN adultxs y peques que se agachan para poder mirar a los ojos, que abrazan acompañando un llanto, permitiendo que ocurra, sin buscar frenarlo, dejando espacio y tiempo a las emociones. Peques que entran y salen de los espacios en los que nos reuníamos lxs adultxs y son siempre bienvenidxs; peques cuya NECESIDAD DE EXPRESIÓN verbal y motriz se acoge y se respeta. Se ven también grupos de peques y adolescentes jugando en grupo, porque saben que la edad es un número. Los conflictos no llegan a la cumbre del enfado, pues se verbalizan: "no me gusta/apetece X" "no quiero X" "me molesta X" y listo, se atienden y respetan las necesidades de la COMUNIDAD. Qué complicadas se tienden a hacer las cosas y qué sencillo es...
.
Más de 200 personas conviviendo, familias (y algunxs docentes y/o acompañantes) compartiendo espacios y momentos. SE VEN abrazos, sonrisas, adultxs cuidando/pendientes de peques suyx y ajenxs, gestos amables, y palabras amables. Brillan los ojos, conectas, encuentras un lugar seguro, de tranquilidad. Y regresas. 


Toca regresar, y regresamos habiendo crecido un poquito más; con nuevas ideas y nuevos hilos de los que tirar, porque en las reuniones y talleres de estos días ese era el OBJETIVO: tirar la caña y permitir que más tarde cada persona pueda ahora tirar del hilo tanto como quiera o pueda.


Son unos días de información comprimida, sesiones breves pero intensas. Ahora toca "digerir" la información y volver, volver a acompañar a peques para mostrarles que otros MODELOS de sociedad y de relaciones son posibles, que la autoridad y el adultocentrismo tienen los días contados.


Todos los talleres y debates espontáneos nos aportaron, y podríamos escribir largo y tendido de cada uno y nos daría casi para un libro jajaja. Pero sabemos que el tiempo es oro, así que si tuviésemos que quedarnos con un par, serían: 

- Una presentación de una escuela libre con 7 años de camino. Una presentación realizada por familias (¡y ex-familias!) y peques. Ver su brillo en los ojos al contar su proceso, sus baches, sus empujones, y esa alegría e ilusión que contagia... Nos contaron su sensación de pertenencia a un GRUPO, de saber que un proyecto no es de las acompañantes sino de todas las partes implicadas, esa CO-RESPONSABILIDAD que empujaba a las familias a saber que si una marchaba podría desestabilizar el proyecto, que si marchaba una las demás debían hacer un esfuerzo, que sus ideas se escucharían pero teniendo siempre en cuenta que la prioridad era el bienestar del grupo, de lxs peques... Escucharles fue como encontrar un alma gemela, ver como sus pasos y altibajos también eran o habían pasado por aquí. Nos impulsó, nos llegó un "se puede, estás en el camino, cuesta, pero estás". Y hacer ver que si los pequeños proyectos no NOS APOYAMOS y ayudamos entre nosotros, nada podrá seguir, porque la unión hace la fuerza, y ver a otros como enemigos no hace más que perjudicarnos a todos. 

- Un taller sobre la muerte y las despedidas. Un tema TABÚ, del que me atrevería a decir que se habla (y digo HABLAR, no mencionar rápidamente y olvidar) incluso menos que del sexo. 6h repartidas en bloques de 2h por día (que se alargaron a veces a 3h y debates en el comedor😅), para poder digerir la información. Desde la primera hora, escuchar a la facilitadora fue... no sé ni describirlo. Nos maravilló cómo a través de la ESCUCHA ACTIVA nos fue acompañando, logrando que cada unx a su ritmo fuese descubriendo nuevas sensaciones e ideas. La muerte y las despedidas no solo como fin de la vida sino también como fin de etapa, pues cuando algo termina hay un DUELO. Un duelo del que hemos hablado mucho, del cómo y a quién acompañar, de cuánto dura, etc. Nos hemos dado cuenta de la importancia de poder hablar de la muerte antes de que llegue "el día", de no tener más remedio que hablar porque murió la mascota o el familiar, o tener que despedirse de una etapa importante, como puede ser un cambio de cole, una mudanza, etc. Y tanto nos ha enganchado el tema que hemos decidido formarnos más
¡Os iremos contando! 
Ahora, a contar los días para el próximo encuentro, en agosto. 

lunes, 25 de marzo de 2019

Jugar ¿Hasta cuándo?


¿Qué te llama la atención de esta imagen?

Hoy queremos hablaros sobre el juego, y no del juego en la infancia sino del juego en la vida.

Este fin de semana hemos conocido a los nuevos vecinos, con dos peques de 8- 9 años. ¿Y qué tiene que ver esto con el juego? 🙄 Pues que han estado todo el fin de semana jugando a "las familias", jugando a vestir, bañar y cuidar a sus muñecos; y ha sido maravilloso a la par que triste (desde la crítica a la escuela tradicional).
. ¿Por qué? Porque nos ha hecho pensar y volver a los libros de FP y magisterio para buscar: ETAPA DE JUEGO SIMBÓLICO. ¿Sabéis qué pone? De 2-6 años. Qué casualidad que coincida con el inicio de la escolarización... ¿Qué etapa surge tras esta? El JUEGO DE REGLAS Muy "curioso" ¿no?🤔
.
Es muy raro ver a peques de 8-9 años en un parque infantil, y casi imposible si tienen 12 o más... 😪 Pero juegan, juegan en sus casas, en los recreos, en los campamentos de verano... Siempre juegan (si les dejamos) y jugamos, pues es nuestro motor.
.
Pero parece que a partir de los 3-6 años se esconde, y lo que no se enseña parece que no existe. A partir de los 3-4 años, la sección de juguetes es: juegos de ingenio, juegos competitivos (sí, también hay cooperativos) y DIDÁCTICOS 🤯 Como si jugar no fuese didáctico en sí mismo... .
La sociedad lanza un mensaje adultocéntrico y colecentrista muy claro: jugar es cosa de pequeños.🤦🏻‍♀️
.
Como os conté hace tiempo, yo sigo en contacto con otras etapas, y cada semana veo jugar a jóvenes, pre-adolescentes, adolescentes y adultos. Y cuando juegan, investigan, se relacionan, se cuestionan, comparten, practican... Nosotras, este fin de semana, estuvimos en un Scape Room, y los juegos de mesa están muy presentes en nuestra vida. Y cuando estamos con peques, jugamos a las cocinitas, a los detectives, o lo que nos apetezca. Jugamos sin fin, porque no hay etapas.

¿Por qué la escuela y la sociedad arrebata/hace esconder esta realidad? 
Y tú ¿Juegas?😊

martes, 5 de marzo de 2019

¿Cómo entendemos el respeto?



Cada vez vemos más espacios, familias, y docentes, que se auto-definen como respetuosos. Y, al igual que hicimos hace un año con el post "NO SON INNOVADORES", hoy queremos exponer qué supone bajo nuestro punto de vista, ser respetuoso.



Es complicado encontrar una definición que abarque todos los aspectos que consideramos relevantes para definir qué es respetar, pero Laura Rojas-Marcos, doctora en psicología, se acerca bastante a nuestra forma de concebir qué es, y dice: "Respetar es reconocer y aceptar a otros, independientemente de si están de acuerdo o no con nosotros".

En nuestro espacio, consideramos que respetar implica actuar teniendo en cuenta las necesidades e intereses de quienes participan en la acción, velando por la seguridad física y psíquica. El respeto es verbal y corporal.

Cuando no aceptamos y reconocemos las necesidades e intereses de otras personas, pese a no compartirlos, no estamos respetando. 

Tal vez sea "sencillo" (re)conocer los intereses, pero ¿y las necesidades? ¿Qué necesidades tiene una persona? En la Asociación de CNV tienen un recopilatorio de necesidades, agrupadas en 8 grandes grupos: conexión, cercanía, sentido, autonomía, bienestar físico, celebración, paz, e integridad.


Es habitual ver que se realizan acciones (especialmente dirigidas a la infancia) que no solo no parten de un interés sino que tampoco lo hacen desde una necesidad. Entonces ¿están respetando? Para nosotras, la respuesta es clara, NO.

Cualquier persona debe ser respetada, y la infancia además cuenta con la Declaración de los Derechos del niño, sobre la que reflexionamos sobre su cumplimiento aquí. : atención al interés superior, libertad de expresión, juego, etc.

Pero volvamos a la idea principal. ¿Qué es respetar?

Pongamos un ejemplo: Quiere desayunar judías o comer a deshora. Se le niegan, alegando que "eso no es para desayunar" o "no son horas/ espera un rato que luego no comes". Alimentarse es una necesidad, no desayunar judías es un freno cultural, y al igual que tener unas horas pautadas, no implica ningún riesgo físico ni psíquico, por lo que negar el alimento no es respetuoso.

Por otro lado, hay situaciones en las que tener en cuenta sus necesidades e intereses iría contra nuestro respeto propio, y es en estos casos cuando debemos buscar acuerdos en los que ambas partes se sientan respetadas. Por ejemplo, cuando no queremos o no nos apetece comprar un juguete, escuchar una canción, leer un cuento, etc. 

También hay situaciones en las que no hay alternativa posible, es decir, puede que a la persona en cuestión no le interese o no sienta la necesidad pese a serlo; en estos casos, cuando realmente la acción se encuentra ligada a la integridad, a la seguridad física o psíquica, podemos actuar en contra de lo que esa persona nos comunique, pues sería en defensa de sus necesidades y su seguridad.

Me explico: Ir al dentista si tiene una caries. Puede que no quiera, que no sienta que es necesario, pero nuestra obligación es velar por las necesidades (bienestar físico). Por tanto, aunque no quieran, les llevaremos, pues su salud está en riesgo.


Es importante, en estos casos, al igual que en el anterior, reconocer el interés y/o necesidad de la persona, es decir, no es "no vas a hacer X y punto". En la crianza respetuosa, es importante saber que los "porque sí" "porque lo digo yo, "y punto", etc. no son válidos, sino que debemos expresar el porqué de nuestras decisiones, cuáles son las necesidades/intereses, comunicando desde las herramientas que nos brinda la comunicación no violenta, lejos de los juicios.

El respeto es uno de los pilares más importantes, por no decir el más importante, de cualquier sociedad, de las relaciones entre las personas. Cuando dejamos de lado los intereses y necesidades de otros, podemos hablar de faltar al respeto. Del mismo modo que debemos respetar a los demás, no debemos olvidarnos de respetarnos a nosotros mismos, algo que cada vez va siendo más habitual. 

No nos respetamos cuando hacemos algo que no nos apetece, cuando actuamos bajo la sumisión, la resignación o el temor. El respeto hacia uno mismo y hacia otro nace desde la libertad de expresión. Debemos ser modelos, referentes en los que puedan fijarse los peques, pues flaco favor hacemos cuando no les negamos nada (ya hablábamos el otro día de la necesidad de "explorar" la frustración) simplemente para atender las necesidades ajenas.

Es el caso de esas personas que se ven presionadas y/o chantajeadas por sus iguales o sus parientes; un chantaje se realiza teniendo en cuenta y manipulando los sentimientos de otra persona, por lo que implica una falta de respeto. 



Por eso, la palabra RESPETO, está muy presente en nuestro día a día. Pedimos que se respeten, que respeten a los demás (compis, acompañantes y familias), y que respeten el entorno; y somos modelos, velando por el respeto y pidiendo que nos respeten. Así, cuando nos piden algo que realmente no nos apetece, lo comunicamos, les hacemos ver que no pasa nada por decir NO, que cuando algo no nos gusta debemos decir NO, que debemos defender nuestras necesidades e intereses y velar por las de los demás. 


Integrar este modelo se trabaja desde la infancia, desde que ese bebé recién nacido llora y se le atiende, para más tarde girar la cabeza e indicar que no quiere más y no insistir, y después nos cuenta que prefiere comer judías para desayunar, y cuando crecen más que no les apetece salir al parque, etc. Porque así se cría un peque respetado, un peque que sabe decir NO, que conoce sus necesidades e intereses porque no se las impone antes un adulto.

Así que, recuerda, cada vez que algo o alguien se defina como respetuoso, piensa ¿realiza las acciones teniendo en cuenta las necesidades e intereses de quienes participan o impone la/s suya/s? 

Por desgracia, la mayoría de veces, son los adultos los que llevan la voz cantante y marcan qué necesita o le debe interesar a un peque de determinada edad... Es el caso de esos "trabajos por proyectos" tan atractivos (pero que no nacen de la necesidad ni interés de los peques), los peques hiper-estimulados, las fiestas infantiles para bebés, la ropa tan mona como incómoda, las actividades extraescolares,... ¿Surgen del la necesidad e interés del adulto, o del peque? En muchas ocasiones, surge del interés del adulto, ni siquiera es una necesidad, es decir, es un "capricho".


Es un capricho imponer que vistan de determinada manera, que acudan a determinados lugares, que aprendan determinadas cosas, que coman determinados alimentos, que jueguen con determinados juguetes, que se junten con determinadas personas, que se levanten a determinadas horas...y así podríamos seguir un buen rato. Toda acción impuesta que no parta de la necesidad (en este contesto, del adulto), será un capricho, y por tanto no será respetuoso. 

Por otro lado, en ocasiones sí son necesidades, y en ese caso tampoco es respetuoso, pero no por ello debemos excusarnos sino pedir perdón y reconocer que no siempre será posible respetar a otro, siempre y cuando (como escribíamos al inicio) no implique cuestiones de seguridad física o psíquica, en cuyo caso siempre debemos respetar y hacernos respetar. 


Como siempre decimos: confiad y respetad, acompañad sin juzgar; tan sencillo, tan complejo.  


Para terminar, os dejamos un enlace a un vídeo en el que Laura Rojas-Marcos, doctora en psicología, expone su punto de vista sobre el respeto. 



martes, 26 de febrero de 2019

Esto no es "para infantil".

Hoy queremos hablaros sobre la CURIOSIDAD.
Confiar y respetar los ritmos, necesidades e intereses debe ser el motor de cualquier actividad; no solo en infantil, también en primaria, secundaria, universidad... 


Es habitual ver a familias y escuelas que permiten el juego libre en el primer ciclo de infantil (aunque a veces ni eso 😪), o incluso hasta primaria🎉, y después, como por arte de magia, creen que esas ganas de jugar y de investigar se desvanecen.🤯🤦


Pues no, os aseguro que no. La curiosidad es innata, y la curiosidad "se entrena". Cuanto más nos cuestionemos, más querremos conocer. Estamos programados para aprender y adaptarnos, pues de otro modo nuestra especie se hubiese extinguido. Por mucho que quisiésemos no aprender, aprenderíamos, pues vivimos. Tal vez a quienes os han arrebatado la curiosidad y marcado el camino sin permitiros disfrutar de esa curiosidad, os suponga un gran esfuerzo "reactivarla". Pero está ahí.


🧐 Hay miles de cosas por saber, que seguro os intrigan pero nunca os habíais planteado porque alguien vino a deciros que eso no era lo importante (no está en el currículum...)
❗Os proponemos UN RETO. Buscad hoy algo que os dé curiosidad saber, mañana dos cosas, pasado tres, y así hasta llegar a una semana.

👉 Tras una semana volveréis a la infancia, a esa típica "etapa del ¿Por qué?" que suele aparecer a los 3 años y que hacia los 4 años se transforma hacia el "¿Para qué?" Después de los 3 y 4 años, ¿qué pasa? ¿Desaparecen las preguntas? No, simplemente, nos acostumbramos a saber qué cuestionarnos y qué es "importante" saber, pues ¡lo dice el currículum!.😖


Sin duda, la escuela que defendemos no es esa, la escuela que defendemos es aquella que mantiene la curiosidad innata, diferente en cada persona, por lo que defendemos que la escuela debe ser un lugar que ofrezca los recursos materiales, espaciales y humanos para facilitar el proceso, sin guiarlo ni juzgarlo, tan "solo" acompañando. Y ojito con confundir curiosidad con interés...pero de eso ya hablamos otro día...

viernes, 12 de octubre de 2018

Acompañando hacia la libertad

Días de lluvia, días de nostalgia y de reflexión, días de echar la vista atrás y de ver el camino recorrido. Nadie sabe qué habrá en la siguiente curva pero seguimos caminando con paso firme, confiando en nuestras alas.



Tercer curso acompañando a peques en sus primeros pasos y palabras, sus primeros bocados, sus primeros conflictos, sus primeras frustraciones y sus duelos, sus alegrías y sus enfados, su descanso y energía, su curiosidad, su cariño, su lógica que te descoloca, sus sueños...su libertad en todos los sentidos.
Tercer curso confiando en cada pajarilllo que se ha posado en nuestra rama, respetando su proceso, su naturaleza, su perfecta imperfección.



De pronto nos paramos y contamos, 17 peques ,13 familias, han compartido un tiempo en este árbol. Nuestras ramas van creciendo según observamos a los pajarillos. Les observamos muy de cerca, sus necesidades, sus intereses, su naturaleza... y aprendemos juntos.

17 pajarillos que han removido las hojas del árbol y provocado cambios en las raíces, creciendo cada vez más hacia un modelo totalmente abierto y respetuoso con cada ser, hacia una verdadera escuela libre.

Al diseñar el proyecto en 2015, hicimos un proceso de "desintoxicación escolar", pues si algo estaba claro era que queríamos un espacio respetuoso, que confiase en cada peque, en su naturaleza curiosa y su auto-regulación natural de toda necesidad.

Para ello, además de la formación como acompañantes, sabíamos que el espacio cortaría de raíz las condiciones que son habituales en los centros tradicionales: familias fuera de las aulas, materiales fuera del alcance, fichas, premios y castigos, aprendizaje por proyectos no iniciados por cada peque, horarios estrictos de alimentación y descanso, excursiones nada significativas, actividades dirigidas, insuficiente espacio para el libre movimiento, segregación por edades, total ausencia de la educación emocional, anteposición de las prisas a la autonomía, privación de la auto-regulación, reclusión en espacios cerrados, autoridad impuesta, grupos masificados, y un etcétera tan largo que podría merecer otro post...

Al ponernos en marcha, hemos mantenido nuestra actitud observadora, de acompañantes, confiando en cada peque, buscando proporcionar un espacio libre y respetuoso para cada integrante. Y, como dijo John Cotton: "Quien se atreve a enseñar nunca debe dejar de aprender". Y aquí seguimos, aprendiendo de cada pajarillo, moldeando las ramas del árbol para que puedan moverse por ellas libremente y confiando en que su estancia aquí les permita poder volar donde deseen, confiando en sus capacidades, conociéndose, habiendo tenido un tiempo en el que desarrollarse libremente.

En este tiempo, además de la desescolarización inicial que mencionaba, hemos "podado" las actitudes que hemos identificado como contaminantes para un espacio completamente libre. Acciones que se habían colado sin percatarnos, no siendo conscientes de su trasfondo. Y buscando acercarnos más al modelo de escuela libre, hemos ido realizando cambios en nuestro árbol:



Podamos las ramas de la asamblea matinal, dando paso a las reuniones en la cocina, mientras almorzamos.
Nos desprendimos de la rotación de materiales propuesta por acompañantes, dando paso a la rotación escogida por quienes disfrutan del espacio, cada peque.
Eliminamos los talleres, dando paso a las propuestas de juego libre y espontáneo.
También nos desprendimos de los horarios de cualquier actividad, dando paso a la espontaneidad, disfrutando de cada segundo.
Atrás quedaron los grupos separados por trienios, dando paso a la realidad social y la libre agrupación.
Nos olvidamos también de los miedos a no adquirir ciertos hitos si no se proponen, dando paso a la confianza y el no-juicio.
La decoración escogida por las acompañantes también se eliminó, pues volvía a ser una necesidad creada, ahora cada peque decide o propone qué, cuándo o cómo decorar su espacio.
La toma de consciencia de la temperatura corporal pasó a ser una responsabilidad de cada peque, pues esto forma parte de la auto-regulación.

Y como estos, seguro muchos otros cambios de los que no somos conscientes nos han ido haciendo cada vez más conscientes de nuestra misión, ACOMPAÑAR. Y lo pongo en mayúsculas, pues creo que lo que engloba es muy grande, y debemos ser muy conscientes.

Lo teníamos claro desde los inicios, pero si no fuese por el continuo trabajo interno, la directividad y presión de la sociedad en la que vivimos nos contaminaría sin darnos cuenta, afectando directamente a los pajarillos.

Por eso, podemos decir con mucho orgullo, que seguimos, que si vamos cambiando el rumbo y podando ramas es para dar paso a otras con aires más puros.

Gracias a los pajarillos que volaron pero siguen viniendo a visitarnos, pues por lo que nos enseñasteis ahora somos así. Gracias a los que estáis ahora, veteranos o recién llegados que nos seguís mostrando el camino cada día. Gracias a todas las familias que decidisteis anidar y confiar en estas ramas para vuestros peques, pues sin familias no hay camino a seguir. Gracias a los que os acercasteis para una pequeña estancia o a visitarnos, pues cada pajarillo cuenta y cada historia que nos traéis de otros árboles nos ayuda a seguir creciendo. Gracias a todos. Pajarillos... os esperamos.


lunes, 17 de septiembre de 2018

¿Cómo cuidar una isla?

Cada peque que nace, es un pequeño islote, una zona con tierra, y con vegetación visible o latente. Las personas adultas, somos el agua que lo rodea, tratando de nutrirlo y protegerlo al mismo tiempo.

Si subimos la marea en exceso, podemos terminar por ahogar la costa, esa tierra fértil en la que (si damos tiempo suficiente) brotará vida.
Si nos apartamos demasiado, el centro del islote no recibirá agua suficiente y pese a tener una gran extensión y ser muy florecido en las afueras, su centro estará abandonado.



Demos el agua suficiente, sin ahogar ni abandonar. Olvidemos nuestras "mochilas", esas preocupaciones que muchas veces nos empujan a inundar la tierra por miedo a no saber qué surgirá de ella. Dejemos libertad y mezamos al son de las mareas esa isla en la que poco a poco van creciendo esos brotes, permitiendo que cada tallo corrija su rumbo si se equivocó, permitamos que ese islote se desarrolle sin huecos, aportando nutrientes a cada brote, pese a que surjan brotes que no parezcan relevantes, riega todos, nunca sabrás lo alto que crece un árbol si lo cortas al nacer.   
Habrá brotes con flores, otros con frutos, o con espinas, serán gruesos, muy grandes o muy pequeños, a lo largo de la vida, crecerán brotes muy variopintos, pero todos ellos tan importantes como los demás. 



Cada islote, dependiendo de su ubicación, tendrá unas mareas, en ocasiones más altas y otras menos, pero nunca dejará de ser una isla. Si nos alejamos, otras aguas llegarán, y otros brotes surgirán, aunque no será más que un trampantojo, pues el centro de la isla, el corazón, estará entonces tan alejado de la marea que apenas recibirá los nutrientes que necesita. 



Alimentemos el centro de cada ser, con cariño, confianza, compañía, escucha, y mucha paciencia, pues un árbol robusto necesita de muchos años para crecer.


Vendrán corrientes de otros lugares, de las que en ocasiones recibirá nutrientes la isla, unas queriendo y otras ,cual tsunami, sin previo aviso. Pero ese mar que lo acompaña, siempre estará allí, cuidando lo mejor que pueda a su islote, viendo cómo crecen sus brotes, aportando los nutrientes que estén en su mano.  El islote no necesita a nadie que tire de sus tallos ni de las raíces de sus árboles, ni que remuevan la tierra, tan sólo necesita agua que le acompañe y le permita crecer, desarrollarse en libertad.

Y tú ¿ Ahogas, secas, o meces?

viernes, 30 de marzo de 2018

NO SON INNOVADORES

INNOVACIÓN EDUCATIVA. En los últimos años, cada vez va siendo más y más habitual que estas dos palabras sean mencionadas al presentar un centro, y... ¡no puedo resistirme a escribir!

Es habitual escuchar hablar de educación tanto a educadorxs, directorxs, pedagogxs, maestrxs, etc, como a familias, amigos, políticos... Está claro que todxs "podemos" hablar de educación, de hecho, todos debemos o deberíamos, pues somos seres sociales, aprendemos en sociedad y todos formamos parte de ella, si nos importa la sociedad, debemos opinar de educación, pues es la base de esta. 

Pero hoy no quiero escribir de educación, sino de innovación, innovación educativa. Sería estupendo que todas esas escuelas y todos esos centros que hablan de un cambio en su modelo de enseñanza realmente fuesen innovadores. Por ello, hoy quiero dedicar unos minutos a la reflexión sobre dicha "innovación".

Antes de nada, analicemos lo que muchos centros consideran y venden como "innovar":

- uso de TICs:  tablets, pizarras digitales, aula virtual, etc
- trabajo por proyectos entrelazando materias
- aulas/ momentos internivel (alumnxs de distintas edades en el mismo espacio)
- trabajar las emociones
- tener un equipo de alumnado que resuelva conflictos
- un mayor número de experiencias fuera del aula


Sería genial, un centro muy diferente a aquellos que ahora etiquetamos (ojo, y no sin merecerlo) como tradicionales, pero...

Hagamos un inciso técnico: ¿Qué es innovar? Según la RAE: "Mudar o alterar algo, introduciendo novedades"

A mi modo de ver, para el plano educativo, se queda corta esta definición, pues introducir los cambios anteriormente mencionados podrían ser perfectamente innovadores; así que, profundicemos en la definición de innovar, si consiste en introducir novedades, ¿qué es hacer algo nuevo? Según la RAE: "Introducir un cambio en la práctica común"

Ahí está, la práctica común. Esto se asimila más a mi idea, pues para mi, el cambio y la innovación no es sólo lo que se cambia/introduce sino el cómo.

Por tanto, los centros que nos "venden" su innovación pero:

Introducen tablets y pizarras digitales para que estas sean la única fuente de información y además sigan teniendo que ser memorizadas. NO SON INNOVADORES.

Hacen proyectos pero estos se basan en los intereses de lxs adultxs y abarcan el contenido escogido por ellxs, teniendo la duración que ellxs decidan. NO SON INNOVADORES.

Mezclan por edades para que lxs peques siempre reciban información de lxs mayores, pero nunca al contrario. NO SON INNOVADORES.

Muestran las emociones en pictogramas y las nombran cada día pero no son capaces de poner en práctica herramientas que les ayuden a resolver situaciones conflictivas inter/intrapersonales de su día a día. NO SON INNOVADORES.

Invitan a resolver conflictos de forma justa entre iguales pero lxs docentes siguen siendo la máxima autoridad y la ejercen bajo la premisa de "debes obedecer" (= no respeto tus necesidades ni emociones, acata lo que ordeno). NO SON INNOVADORES.

Realizan salidas del centro con el propósito de buscar un día diferente pero esta no va ligada a los contenidos o intereses que se están trabajando en el aula. NO SON INNOVADORES.

NO, NO Y NO, estos centros, simplemente maquillan sus raíces, disfrazan la educación y la práctica común para desmarcarse de la ahora temida etiqueta de "enseñanza tradicional"

Entonces... ¿Qué debería ser innovar en una escuela teniendo en cuenta que se debe "cambiar la práctica común"?
Para mi, una escuela innovadora, hoy, en España (ya que en otros lugares hace tiempo que no sería innovador) sería aquella en la que:

Lxs menores decidan lo que aprenden, cómo, cuándo, dónde, con quién, y cuánto.

Adultxs y libros de texto/tablet dejan de ser la única y verdadera fuente de aprendizaje. Pasando a un primer plano la comunidad: familia, amigos, vecinos, mercados, museos, y (por supuesto) la naturaleza.

No hay asignaturas ni segregación por edades, pues la escuela debe recrear la vida real, en la que convivimos personas de distintas edades con distintos intereses y distintas capacidades, aprendiendo y apoyándonos unos en otros.

Todxs, tanto peques como adultxs, son tratados justamente, valorando las necesidades y las emociones de cada integrante, es decir, son respetadxs.

Seguramente a muchx os parezca utópico, pero existen, existen centros REALMENTE innovadores, donde lxs peques son tratados como personas de derecho, pues el vetarles de las condiciones mencionadas (me) hace pensar que no se les considera así. Son centros en los que se les respeta, algo tan "sencillo" pero que a muchxs centros se les "pasa"...

Así que, queridxs lectorxs, la próxima vez que escuchéis "innovación educativa" por favor, deteneos un segundo para pensar si realmente es innovar o lo que hacen es "maquillar" el sistema para que resulte más atractivo (¿para lxs peques o para las familias?) pero se siguen aplicando las mismas bases: memorización, deshumanización, segregación por asignaturas, imposición del adulto, etc. 

En España, por suerte, cada vez hay más centros REALMENTE innovadores. Debemos trabajar para que no queden camuflados entre aquellos que simplemente se apuntan a la "¿moda?" de la educación pero esconden los mismos sistemas y valores de siempre. Si conoces un centro así, muchas familias y centros innovadores te agradeceremos que les recuerdes que NO SON INNOVADORES.
Gracias! :-)

No dudes en compartir y difundir, y si quieres dejar un comentario, me encantará leerte, compartas o no mi opinión :-)

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martes, 18 de julio de 2017

Reflexiones: ¿Una escuela?

Muros altos que no permiten ver el exterior, patios de cemento, entradas y salidas marcadas por timbres estridentes, personas caminando en fila, relación jerarquizada, horas y cantidad de alimentación marcadas por agentes externos, visitas reguladas, personas segregadas por niveles, sistema de castigos y penalizaciones por conductas inadecuadas, tiempo de permanencia en el centro marcado por superiores, miradas que observan y analizan cada movimiento con detenimiento,...

¿Estabas pensando en una escuela?  si es así, algo debe cambiar y demos trabajar desde ya para cambiarlo. Para mi, estas características deberían ser exclusivas de unas prisión, o ni eso, ya que dicha metodología no encaja mucho con mi forma de entender las reinserción, pero eso ya es un tema aparte.

Para mi, la escuela debe ser abierta, cercana a la naturaleza y la sociedad, debe ofrecer la posibilidad de que los que están dentro puedan ver plantas, animales, personas, vehículos, el día a día del mundo en el que vivimos; la escuela no es un lugar aislado, y las cosas que nos rodean también tienen mucho que enseñar, los libros y maestros no somos las únicas fuentes de aprendizaje.
En los centros educativos, independientemente de la etapa, las entradas y salidas deberían ser flexibles, marcadas por los intereses de cada alumno, sin un horario pautado para cada tarea, porque no se puede forzar a aprender ni negar el derecho a saber, interrumpiéndolo o frenándolo simplemente porque "eso lo verás mañana" o peor aún "el curso que viene".
En cualquier lugar, incluidas las escuelas, la relación debería ser horizontal, con relaciones entre iguales y sin que la edad implique rango, permitiendo que todos puedan decidir y opinar de todo lo que les incumbe, como es el caso de la educación. ¿Quién es el maestro para decidir si el niño debe aprender sobre la  prehistoria y no sobre los cultivos si es eso lo que le interesa al menor?
Por otro lado, aunque parece evidente, básico o necesario, en apenas ningún espacio se contempla la posibilidad de permitir que los trabajadores de empresas o los estudiantes se alimenten o descansen cuando y cuanto deseen,sin embargo, todos sabemos que el bienestar es clave para un buen rendimiento.
Un cole es lugar al que poder acudir con amigos, vecinos y familiares, compartir experiencias, aprender de unos y enseñar a otros, sin segregar los niveles acorde a la edad, todos aprendemos de todo y todos, segregar y categorizar no tiene sentido si vivimos en sociedad, con un conjunto heterogéneo de personas con distintas edades, capacidades e intereses. La escuela debería ser una reproducción de la sociedad, no un espacio aislado de ésta...
En esta sociedad, y más en un centro infantil, no tendría que haber cabida para los castigos, los chantajes, ni las amenazas, pero tampoco para los premios: los "muy bien", el "fenomenal", ni el "qué bonito", porque tan subjetivos son unos como otros; tan solo son válidas las consecuencias, aquellas acciones realmente relacionadas con la acción.
Los estudiantes, que somos todos, porque nunca dejamos de aprender,  necesitamos lugares en los que poder explorar el espacio y realacionarnos con otros sin la mirada atenta del adulto, pudiendo esconderse, porque, como dice María del Mar Romera "las mejores cosas, pasan a escondidas".

Estas son sólo algunas de las características que, para mí, debería tener una escuela, un cole, un instituto, una oficina o una casa, porque aprendemos en muchos lugares, y si somos seres sociales debemos trabajar en sociedad, buscando compartir y cuidar lo que más ama cualquier ser humano: aprender, descubrir, saciar la curiosidad, tengamos días, meses, años, o décadas.

En La Casa Mapletrees, trabajamos para que este tipo de escuela no sea una utopía y que pueda estar al alcance de todxs. ¡Bienvenidxs a la nueva era educativa!

sábado, 5 de septiembre de 2015

"Libre" no es "sin límites"

Una de las imágenes que suelen aparecer en la mente de las personas que escuchan hablar por primera vez de una escuela libre es una escuela con niños salvajes, asilvestrados, sin ninguna norma, es decir sin límites y sin respeto.

Eso no es nada real, aunque los espacios con limites (físicos y morales) ... son demasiados, y por supuesto innecesarios.


En una escuela libre, hay límites, son límites claros y con sentido. Fuera de ellos, si surge algún conflicto, suele añadirse una norma específica para un momento o una situación concreta, no sin antes llegar a un consenso por parte de todos los afectados (vía asamblea democrática).

Los límites básicos, que aparecen en todas (o casi todas) las escuelas libres son tres, y están basados en el respeto.

- Respeto a uno mismo: Los individuos de un entorno educativo deben sentirse libres de expresar su pensamiento y expresarlo como, cuando, donde y con quien deseen, sin sentirse influenciados por otros. Además, el ser humano debe velar por su integridad física, mental y emocional, alejándose de seres o espacios peligrosos.

- Respeto al otro: De la misma forma que nos debemos proteger individualmente, también se debe evitar a toda costa dañar la integridad (física, mental y emocional) de otros. No se intervendrá en el juego o actividad de otro sin permiso de éste, y se respetará que alguien no quiera compartir (Si obligamos a compartir, nunca sabrá qué es el placer de compartir) "Si un niño no es respetado, no respetará"

- Respeto al entorno: El espacio y los materiales deben ofrecerse cuidados y ordenados para que inciten a que quien los use los cuide y ordene. Desde que nacen, se les inculca que las cosas tienen un valor y que no podemos romper los elementos del entorno. Los materiales deben dejarse siempre en el mismo lugar que se encontraron y en las mismas condiciones. Además, se cuidarán y respetarán los otros seres vivos: plantas y animales.

Son sencillos, pero son verdaderamente los únicos que deberían existir para garantizar una convivencia armónica ya que engloban los requisitos básicos para contar con un espacio respetuoso y libre.

Cumpliendo esas tres normas generales, los peques son libres de usar el material que, cuando, donde y con quien deseen, así como el espacio. Eso es la libertad de una escuela libre. Libertad de expresión, respeto por el ritmo y las necesidades de cada niñ@.

Dentro de el respeto hacia los demás surge el tema de la resolución de conflictos, un tema tan amplio y enriquecedor que prefiero comentarlo en otra entrada.

Por último, surge el miedo de las familias, el temor a que se lesionen físicamente, a que no aprendan suficiente, no se nutran bien, etc. Son todos los "y si..." que también merecen una entrada.

viernes, 7 de agosto de 2015

Proyectos actuales

¿Existen lugares donde se lleven a cabo metodologías libres/activas/en la naturaleza ?
Sí, rotundamente sí. Son poquitas, pero van creciendo.


El número y años de experiencia es más elevado fuera de España.

Dos de los grandes referentes de escuelas democráticas son Sudbury Valley School, en EEUU, y Summerhill School, en Ingleterra. Ambas tienen un largo recorrido educativo, funcionando desde 1968 y 1921 respectivamente, lo cual les permite demostrar el éxito del sistema implantado.

En Alemania, las escuelas infantiles al aire libre se llaman “Waldkindergarten” (“escuela infantil del bosque”) y se dirigen a niños y niñas del 2º ciclo de infantil (3 – 6 años). La primera escuela infantil al aire libre se fundó en 1968 en Wiesbaden y el primer Waldkindergarten que se concertó fue homologado en 1993. Existe una metodología y legislación muy bien desarrollada al respecto.


En Suecia hay unas 220 escuelas "alternativas" entre públicas y privadas.  Se llaman “I Ur och Skur” (“vamos fuera llueva o haga sol”) la primera escuela infantil al aire libre nació en 1984. La aceptación ha sido tan alta, que hoy en día existen 15 colegios de educación primaria al aire libre.
Y en Finlandia, también, allí dicen "no hay mal tiempo sino mala equipo" con lo que no justifican el mal tiempo como excusa para encerrarse en las aulas. Desde bien pequeños, cada niño carga una pequeña mochila con sus útiles de jardinería y de exploración junto al bocata y camina hacia una zona natural cercana donde observa los animales a la vez que desarrolla su coordinación y control motriz. 

Ya en España, encontramos: escuela Paideia, una escuela democrática; escuela libre Micael; ambiente educativo Ojo de agua; Bosquescuela; grupo de juego en naturaleza Saltamontes; escuela libre Madrid sur; asociación El Jardín de Momo; asociación socio-educativa La Cantonera; y muchas más que podéis consultar aquí. El número de proyectos reconocidos como escuelas oficiales es muy reducido, pero poco a poco se van buscando formas de regular y reconocer de forma estatal la actividad llevada a cabo en estos entornos.

viernes, 10 de abril de 2015

Vídeos. Escuelas alternativas.

Aquí una recopilación de vídeos y documentales en los que ver el día a día de escuelas/centros alternativos, los espacios, los materiales, las relaciones niño-adulto, etc. Espero los disfrutéis y os den una idea más cercana a las metodologías/pedagogías libres/activas.

Escuela libre/activa: Pestalozzi. Rebeca y Mauricio Wild. (Ecuador)


Ambiente educativo Ojo de agua. (Alicante)


Colegio Andolina (Gijón)



El Roure (Barcelona)

Un día en Montessori

Escuela Waldorf


Una bosquescuela de Inglaterra (en inglés)

Otra bosquescuela, en Alemania (con subtítulos en inglés)


La Cantonera

Paideia

Instituto Loczy. Emmi Pikler


Mini documental Escuela Summerhill. (en inglés)


Reggio Emilia