miércoles, 27 de abril de 2016

Propuestas para ExpresARTE

En Octopus, dedicamos un espacio a la expresión plástica y corporal, organizando propuestas de ExpresARTE.

La persona acompañante realiza una propuesta cada día, y en los momentos de expresión artística cada vez se enfoca hacia un tipo de expresión: corporal, musical, pintura, modelaje, o mixto (dos o tres expresiones de forma conjunta).

En cada propuesta buscamos que cada peque se sienta 100% libre y se exprese sin límites, sin recibir ningún tipo de juicio.

EXPRESIÓN PLÁSTICA

Pintar, modelar, y dibujar. La expresión plástica es una herramienta ideal para que los peques reflejen sus sentimientos y emociones, para que exploren los colores y su composición, para que desarrollen la imaginación y la creatividad, para que trabajen con diferentes texturas, etc. 

En el espacio encuentran diferentes materiales, soportes, y herramientas. Todo con el enfoque lúdico, no se busca una técnica perfecta sino un momento de expresión libre, de conexión y disfrute personal. Es un espacio preparado en el que el acompañante ofrece en cada propuesta unos recursos diferentes y no juzga las creaciones sino que las acepta y las respeta, respetando y aceptando así a su creador. 

Nos basamos en la teoría de la educación creadora, basada en la expresión plástica como medio de expresión personal, no como algo para mostrar a otro, y el trabajo individual; aunque también nos inspiran las actividades grupales del laboratorio artístico Segni Mossi. A la izquierda podéis ver un vídeo del resumen una sesión en Segni Mossi  y abajo una sesión en Dariya (en francés), basada en la teoría de la educación creadora.

















EXPRESIÓN MUSICAL
Por otra parte, contamos con las propuestas de música. Sabemos que el oído y tacto son los primeros sentidos que se desarrollan, ya en el vientre materno, el bebé oye todo lo que le rodea. 
Vinculamos en numerosas ocasiones la expresión musical con la lengua de signos para bebés, y la psicomotricidad, pues la música sirve como medio de expresión.

A través de la música, podemos mostrar alegría, enfado, miedo, tranquilidad, etc. Además, estimula el lenguaje, la motricidad gruesa, la expresión corporal, el sentido del ritmo, y las habilidades sociales, entre otras muchas.

Las propuestas las dividimos en tres tipos: 


- De
 música clásica  momento (habitualmente) de calma para compartir y contactar con uno mismo o con un adulto de referencia. Además, contamos con gran cantidad de instrumentos reales, lo cual les permite relacionar de forma vivencial cada instrumento con su sonido. 

 - De canciones infantiles (o no tan infantiles, pues buscamos que conozcan un amplio rango)  Mientras bailamos y cantamos, los peques desarrollan la coordinación mano-ojo al dar palmas, mejoran su expresión corporal, y amplían su vocabulario.

- De expresión musical, cada niño escoge un instrumento y juntos o separados tocamos ritmos. Vivenciamos la 
discriminación auditiva, distinguiendo entre agudo y grave, fuerte y piano, y se inician en las habilidades sociales al realizar actividades en grupo y respetar los turnos.

EXPRESIÓN CORPORAL
Estas propuestas van estrechamente relacionadas con la música y la danza, o incluso la dramatización, con actividades de representación o improvisación para los más mayores.

Con esta propuesta, van descubriendo su cuerpo y sus capacidades de acción, refuerzan la memoria, amplían su vocabulario, y trabajan en grupo. 


Y a tí ¿Cómo te gusta ExpresArte?

domingo, 3 de abril de 2016

Biblioteca en Octopus, y la lectura en infantil.

En Octopuss, tenemos una gran pared dedicada a los libros y cuentos. Es un espacio con cojines y puffs, haciendo del lugar un sitio acogedor, en el que además de disfrutar de la lectura de forma individual, organizamos  actividades de animación a la lectura como: guiñol, teatro sombras, teatro de luces, y musicales. 


Son muchas las razones por las que añadir este espacio, y es que la lectura ofrece montones de ventajas. Que no sepan leer no es razón para descartar este espacio, ya que además de la lectura, en la biblioteca los peques trabajan la atención, son responsables del cuidado del material, amplían su vocabulario, desarrollan su imaginación, refuerzan su memoria, despiertan su interés por temas diferentes, etc. 

A diferencia de otros espacios, enfocados casi exclusivamente a los más pequeños, la biblioteca es un espacio para toda la familia, pues las familias que lo deseen podrán disponer de recursos digitales, libros educativos y divulgativos de software libre que podrán descargar o consultar en el centro.


Volviendo al espacio, las baldas más bajas están reservadas para los más pequeños. Al igual que el resto del material, los cuentos se encuentran a la altura de los niños, permitiéndoles el libre acceso a ellos. Los libros se colocan de frente, pudiendo ver sus portadas, facilitando así la búsqueda de cada cuento. 

Los cuentos infantiles son de mil materiales, formas, colores, y contenidos. A continuación os contaré los diferentes tipos de cuentos para cada edad, recordando que no hay edades fijas sino orientativas, ya que los cuentos se pueden adaptar a las diferentes necesidades del momento evolutivo de cada peque.

Para los bebés,menores de un año, los cuentos suelen ser de material lavable, principalmente de tela aunque también los encontramos de plástico. Suelen ser sólo imágenes y contener distintas texturas, no es una historia con inicio y final pero con imaginación y creatividad los buenos cuenta-cuentos hacen maravillas. El objetivo principal de estos primeros cuentos es que se vayan acercando a los libros, permitiendo que los exploren de la forma que mejor saben, metiéndoselos en la boca, y transmitir sentimientos agradables que les inciten a continuar explorando. Además, van iniciándose en la "complicada" labor de pasar páginas, y cuando son oyentes van descubriendo vocabulario y tonos de voz.


Para los peques de uno a dos años los cuentos de cartón grueso son los más indicados para que puedan manipularlos ellos mismos, poco a poco descubren en qué sentido se pasan las hojas y van siendo conscientes de que los cuentos contienen mensajes. Suelen ser cuentos breves y con un argumento muy sencillo, familiar, y con pocos personajes. La velocidad a la que crece el vocabulario a estas edades es increíble, y mediante los cuentos los niños aprenden y practican palabras mediante la memorización y repetición lúdica, ya que es casi a los tres años cuando empiezan a imitar al adulto, incluyendo a aquel que les cuenta cuentos. Como oyentes, su capacidad de atención es mayor y les encanta leer una y otra vez el mismo cuento ya que, al igual que con otras actividades rutinarias,  les aporta seguridad.


Hacia los tres años pueden ir introduciéndose los cuentos de hojas de papel ya que su control de la pinza es mayor. Los cuentos comienzan a tener argumentos más largos y comienzan a centrarse en la fantasía aunque sin olvidar temas cotidianos, especialmente los relacionados con características de su etapa como el control de esfínteres. Las imágenes suelen ser más elaboradas que antes, siendo común encontrar escenas con fondos recargados, algo que anteriormente hubiese distraído en etapas anteriores y se hubiese expuesto, generalmente, en un fondo blanco. El vocabulario adquirido es muy amplio, y aunque cometen errores puntualmente suelen ser capaces de comunicarse sin dificultad, lo cual les permite iniciarse también en la representación, iniciándose el juego de roles que podrá trabajarse en pequeños teatrillos.



A partir de los cuatro años, los niños conocen las características de los cuentos, van siendo conscientes del contenido educativo de algunos de ellos, y se muestran más autónomos a la hora de seleccionar libros, comenzando su gusto por géneros específicos. En esta etapa encontramos los llamados cuentos-juego, en las que los lectores encuentran actividades lúdicas a lo largo de la historia. Y aunque no tiene porqué ni debería alarmarnos lo contrario, suele iniciarse la curiosidad por el mundo escrito, ya que van siendo conscientes de que los "garabatos" que acompañan las imágenes a lo largo del cuento son los que narran la historia. Gracias a la lectura del adulto, los niños pueden llegar a identificar la grafía de algunos sonidos, letras o palabras, algo que debemos fomentar pero de ninguna forma presionar, ya que cada niño tiene sus necesidades y no debemos adelantarnos sino motivar y esperar al niño. No debemos olvidar que todo niño lleva intrínseca la curiosidad y el afán por ser autónomo.




Antes de la entrada en primaria, pese a lo que muchos creen y en muchos centros se practica, no es obligatorio que los niños sepan leer o escribir, no es un requisito ya que la educación infantil no es una etapa obligatoria. Por tanto, tenemos la suerte de que la ley permite a los niños desarrollarse a su propio ritmo y que puedan acercarse al mundo de las letras de forma lúdica y motivante. Es la labor de los adultos proporcionar un espacio estimulante, ser modelos y sembrar en los niños la curiosidad y el placer por la lectura. Si contamos cuentos de forma habitual y les invitamos a imitarnos y a que exploren los libros de forma autónoma, en menos de lo esperado despertará su curiosidad innata y desearán adentrarse en el apasionante mundo de la lecto-esritura. 


Y esto es todo por hoy. Espero que os guste esta propuesta de biblioteca. ¿Se os ocurre alguna actividad más para fomentar la lectura entre los más pequeños? 




sábado, 12 de marzo de 2016

Mis prácticas de Magisterio en Escuela Ideo

Ayer terminó otra etapa de mi formación, las prácticas de 4º de Magisterio. Yo estudié FP de Educación Infantil, y aunque la formación fue muy completa, sin duda fue en las prácticas donde más aprendí entonces. Cuando terminé FP no tenía intención de ir a la universidad, sólo quería ir a cursos puntuales de aquello que realmente me interesase, pero finalmente entré, y me arrepentí, me decepcioné y me desilusioné. Han sido tres años aburridos, vacíos de contenido, y muy pesados, porque realmente creo que no he aprendido nada nuevo, los contenidos de FP, que son muy completos, sumados a mi espíritu autodidacta han tenido la culpa de esa sensación. Pero al llegar el periodo de prácticas he vuelto a ilusionarme y gracias a estos meses acabaré mi experiencia universitaria con buen sabor de boca. Han sido cinco meses repletos de experiencias y emociones; he aprendido mucho de ellos y con ellos, y si hay algo que he vuelto a sacar en  claro es que es a la infancia a lo que me quiero dedicar.

Como dijo en su día Malaguzzi, los niños tienen 100 lenguajes pero les roban 99,  quien me conozca sabrá que soy de poco hablar, prefiero escuchar, observar…  y escribir. Desde que llegué ayer a casa tengo ganas de escribir, de expresar mi felicidad por la experiencia y mi tristeza porque haya llegado a su fin. Así que me he puesto a ello, y aunque en principio el objetivo era solo desahogarme y expresar mis sentimientos, he decidido publicarlo para compartir mi experiencia. (Coged palomitas, que he cogido el teclado con ganas ;-P)

Soy joven, y tan solo llevo a mis espaldas seis años de experiencia con niños de infantil y algunos menos con más mayores, en diferentes ámbitos, contextos y agrupaciones, pero jamás he dudado de mi vocación, es más, crece día a día al estar con ellos. 
Algunos consideran que tengo obsesión por la educación porque en mi tiempo libre (que no es mucho), además de hacer deporte, me dedico a  leer, ver documentales, acudir a conferencias, cursos, o cualquier cosa relacionada con los niños. Considero que nunca hay que dejar de aprender, la sociedad cambia y creo que es un acto de responsabilidad formarse, además, así que yo no lo llamaría obsesión sino pasión. Disfruto de cada segundo junto a un niño, puedo estar horas y horas observando a esos locos bajitos jugar libremente, independientemente de su edad, desde un bebé que se mira las manos asombrado hasta los más mayores organizando los roles de cada uno en un juego. Por desgracia, esa pasión no la he visto en gran parte de maestros de escuelas en las que he trabajado o realizado otras prácticas, o en compañeros de la universidad, lo cual me ha desmotivado bastante pero también me ha animado a compartir mi pasión con ellos y tratar de encender esa chispa en ellos, mostrándoles la belleza de esta apasionante y delicada profesión.



Durante estos meses, en Escuela Ideo, por fin he encontrado un lugar en el que los docentes son apasionados de su profesión, son conscientes de la responsabilidad que tienen entre manos,  respetan y creen en su alumnado, confían en sus familias y son compañeros. Una escuela cuyo lema es “De mayor quiero ser feliz”, un lugar en el que las sonrisas y los abrazos sinceros son parte del día a día entre alumnos y profesores, un centro en el que el objetivo no es competir contra otro sino contra uno mismo, superarse, luchar  por alcanzar los sueños.

Para quienes no lo conozcáis, la Escuela Ideo está ubicada de forma temporal ,hasta encontrar un terreno, en un edificio de oficinas. Es un edificio completamente transparente, por dentro y  por fuera, las vistas a la ciudad desde las aulas y las escaleras son maravillosas, seguro muchos pensaréis que entonces habrá cortinas o  persianas para que no se distraigan los alumnos durante la clase, pero no es así, los niños no se distraen mirando porque lo que están trabajando les tiene suficientemente enganchados. Las clases y los despachos también tienen sus muros de cristal, porque no hay nada que esconder aquí y porque no hay nada mejor que la luz natural y sentirse libre.

Hay muchos momentos de estas prácticas, imágenes y frases, que se me van a quedar grabados para siempre por reflejar la pasión y compañerismo de los maestros que allí trabajan. Escuchar que se han quedado hasta las ocho de la tarde en una reunión para sacar adelante un proyecto, que van a ir de excursión con los alumnos fuera de horario escolar y laboral porque es una experiencia que no deben perderse los alumnos, que han pasado un finde todos juntos para reforzar los lazos del equipo y formarse, que van a dar cursos de formación gratis a familias en horario no laborable, que los profes no quieren seguir de baja médica porque sienten que tienen responsabilidad y además echan de menos a los alumnos, etc. Son solo una muestra de los “pequeños” detalles que muestran que están entregados a su profesión, y eso es sólo parte del trabajo, porque bien es sabido que los profes tenemos la “mala costumbre” de llevarnos tarea a casa. 

En otros centros en los que he estado, salir cinco minutos más tarde suponía quejas y malas caras, y ya no hablar de utilizar el tiempo libre para decorar un aula o preparar material, y mucho menos ayudar a un compañero a preparar materiales … Por suerte en Ideo esto no sólo no ocurre sino todo lo contrario, jamás olvidaré una tarde que nos pusimos a toda prisa a pegar circulitos de papel de colores por el gran hall y colgar trapecios con las mascotas de las clases mientras los peques estaban en el patio y al entrar los niños sus caras de asombro e ilusión pagaron con creces todo el trabajo.

En este cole no hay libros ni exámenes, siguiendo la filosofía de ILE, el aula no es el único espacio educativo, también se aprende en un huerto, en el patio o en las excursiones, las cuales  son muy frecuentes. No son excursiones para “perder un día” como ocurre en muchos centros, son excursiones con objetivos, cargadas de contenidos y significado. Se trabaja por proyectos, desde infantil hasta secundaria, se fomenta así la investigación, el espíritu de la curiosidad y las ganas de aprender, aprendiendo sin darse cuenta. Cada niño es amado y respetado, no se les etiqueta, se les muestran sus capacidades y se les motiva cada día a superarse, entendiendo el fallo como algo a superar y no como una barrera infranqueable.


Es una verdadera comunidad educativa, en la que las familias son siempre bien recibidas y participan en actividades de forma continua, talleres, seminarios, fiestas, cuentos, teatros,… Además, es un cole con un proyecto de integración, por lo que en casi todas las aulas encontramos al menos a un alumno con NEE, una experiencia enriquecedora ya que abre los ojos a la sociedad real, con personas de distintas capacidades. Los alumnos de ideo son niños con grandes habilidades sociales, son cuidadosos, responsables y respetuosos. Y es que es un cole en el que aprenden valores (cooperación, respeto, solidaridad…), se les conciencia de los problemas sociales (pobreza, consumismo), la importancia del cuidado del medioambiente (fomento del uso de la bicicleta, reciclado, cuidado del huerto,..), conocen y ejercen sus derechos, practican  hábitos saludables (comida sana, deporte diario, beber agua frecuentemente…), etc. Es decir, los objetivos no son meramente académicos, son mayoritariamente personales, fomentar la autonomía, el espíritu crítico y la superación.

En Ideo (como debería ocurrir en cada centro) los pequeños tienen voz y voto, resuelven conflictos y toman decisiones. Se les enseña a identificar las emociones y  se les muestran herramientas para que crezcan siendo conscientes y responsables.  Aquí el aprendizaje es algo divertido, mediante el juego, aprenden sin apenas darse cuenta. Y, como ha demostrado la neuroeducación, sin emoción no hay aprendizaje, y en Escuela Ideo, hay emoción desde el primer segundo, con ese beso y abrazo sincero que dan los profes a cada niño al llegar a la puerta.

Echaré de menos a los 21 locos bajitos, sus besos y abrazos cargados de energía por la mañana, sus aventuras del fin de semana, sus “¿me lees este cuento?”, y sus preguntas y reflexiones que te dejan un rato pensando. Ellos me han mostrado de nuevo la belleza de la fantasía, la curiosidad y la ternura que hay en los ojos de un niño. Ha sido un placer verles crecer y observar sus caras. Caras de curiosidad  huerto al descubrir bichitos o comer rúcola, de ilusión al conocer los proyectos, de satisfacción al completar un puzle o una serie, de alegría al conseguir leer y escribir sus primeras palabras, de orgullo al resolver un conflicto, de cariño al dirigirse a los más pequeños, de cansancio tras un día en la nieve, de emoción al ver el cole transformado en un circo, etc.




Por todo ello, gracias, gracias de todo corazón (como cantan ellos) a Escuela Ideo por abrirme sus puertas, les deseo un futuro cargado de felicidad, porque si de algo estoy segura es de que no hay nada más importante que la felicidad. 
Enhorabuena por vuestro esfuerzo, dedicación y pasión.
¡Volveré pronto y os tendré siempre en el corazón!


PD. Todas las imágenes del post han sido tomadas de Internet, no me pertenecen.

jueves, 10 de marzo de 2016

Juego simbólico

Antes de nada, ¿Qué es? Es un momento en el que los niños juegan a ser otro, sin guión, cada uno explora como quiera, de lo contrario, estaríamos hablando de juego dramático. Para facilitar el juego simbólico, se ofrecen espacios y materiales que simulan los que se encuentran en su día a día; allí juegan, experimentan acciones sobre las que no están seguros, pero ante todo, imitan.


En Octopus, cada área de juego se dedica a un ámbito de aprendizaje concreto, pero ello no quita que el aprendizaje siga siendo global, y es por ello que en la zona de juego simbólico también desarrollan, entre otros,  la lecto-escritura en la biblioteca de la casita, sus conocimientos botánicos en el jardín, la psicomotricidad fina al colocar la ropa a los muñecos, o anatomía en el médico.

Existen miles de espacios de juego simbólico, y estos deben cambiarse según las necesidades e intereses que observemos en los peques. Aun así, existen algunos espacios básicos (detallados a continuación) a los que podemos sumar todos los que nos dé la imaginación. Por razones de sobre-estimulación y espacio, se suelen seleccionar entre dos y tres rincones y rotarlos cuando se note desinterés.

Es una actividad auto-dirigida, además de las ventajas de juego en sí mismo: fomento de la creatividad, estimulación de la imaginación, y desarrollo del lenguaje (entre otros)¿qué podemos trabajar en cada rincón?

La casa

- Cocina: Talleres de cocina (pan, galletas, bizcocho...) , especias para estimular el olfato, asociar tapas a los recipientes, untar, cortar.
- Habitación: cantar canciones de cuna para dormir a los muñecos
- Jardín: cultivar, regar, podar.
- Baño: lavar ropa y muñecos, tender.
- Biblioteca: leer, hojear, contar, narrar.
- El armario: vestir a los muñecos con ropas con distintos broches (Imitando los bastidores de Montessori)


El mercado
- Comprar y vender: pesar, contar (productos,por unidades; dinero, por decenas, paquetes, docenas), sumar, restar, multiplicar, dividir.

El médico
- Aseo personal y anatomía: conocer las partes del cuerpo y algunos órganos, sistemas y funciones.



El teatro
- Peluquería: pintarse la cara, las uñas, secarse el pelo, peinarse (coletas, trenzas), hacerse rizos.
- Disfraces: convertirse en cualquier personaje, utilizando desde un traje o vestido hasta una peluca, un gorro, o una simple pajarita.
- Música: reproducir ritmos, nombrar las notas, cantar y tocar canciones con instrumentos de cada familia (cuerda, viento y percusión)
- Teatrillo: narrar historias con marionetas (de dedo, mano o palo) o títeres.



 La ciudad
- Transportes: sus características (terrestre/aéreo/acuático, individual/colectivo), educación vial (algunas señales y los semáforos)
- Construcciones: Construir edificios (con bloques de madera, esponja, plástico, cartón)

En cada rincón se tratará de ofrecer, en la medida de lo posible, el mayor número de material real, es decir, no imitaciones de plástico; siendo preferible encontrar frutas reales en el mercado en vez de unas de juguete, o prendas de vestir en vez de bastidores.

Como veis, algunas actividades son más elaboradas que otras, pero serán ellos los que decidan qué hacer, adecuándose así a su nivel de dificultad, sin que encuentren una actividad demasiado exigente, que les resulte frustrante ni demasiado sencilla, que les resulte desmotivadora.

¿Se os ocurren otras actividades o rincones?

lunes, 7 de marzo de 2016

Rincón de movimiento y psicomotricidad gruesa

Que los niños aprenden moviéndose, tocando y experimentando, no estáticos en una silla escuchando al profe, eso ya lo sabemos (¿no?) Por ello, les ofrecemos un lugar para trepar, arrastrarse, saltar, lanzar...

Siguiendo la filosofía de Acouturier y Pikler, y al igual que el resto del espacio, es un espacio libre donde cada peque explora según sus necesidades, capacidades e intereses bajo supervisión pero sin presiones.


El propósito del espacio es ofrecer un espacio seguro y estimulante en el que puedan ir practicando sus habilidades, desde el arrastre y gateo hasta correr, saltar o mantenerse a pata coja.

En la zona de motricidad gruesa, encontrarán, entre otros:

- Una barra horizontal para los más pequeños, para que se inicien en el desplazamiento lateral.
- Escaleras, rampas, rulos, túneles...
- Una pequeña cama elástica.
- Bloques de psico, con los que  construir sus propios circuitos.
- Pelotas de distintos tamaños, pesos y texturas
- Aros de distintos tamaños
- Cuerdas, cintas, sábanas...
- Picas y ladrillos
- Mini- zancos
- Alfombras con distintas texturas.
- Material pre-deportivo: canasta, portería, bolos, raquetas, frisbees.

En muchas ocasiones, la expresión motriz se puede acompañar de la música y la plástica, por tanto, en Octopus podremos encontrarnos con: sesiones de baile sobre pelotas gigantes, dibujo sobre los rulos, o "dibujo" de la música. Me encantan las sesiones que preparan en Segni mossi, no dejan de sorprenderme con los vídeos de sus experiencias, aquí os dejo una muestra.



Además, os recomiendo ver algún vídeo de sesiones de psicomotricidad vivenciada, Aucouturier. Así como leer sobre la filosofía de Emmi Pikler, la cual nos mostró que la naturaleza es sabia y cada peque irá alcanzando sus hitos poco a poco, no es necesario una estimulación dirigida sino un entorno estimulante.

Y, por supuesto, también desarrollan sus habilidades motrices en las salidas (al menos una semanal) a la naturaleza, donde cuentan con espacios amplios para correr, y descubrir miles de lugares a los que trepar y desde los que saltar mientras entran en juego otros sentidos como el oído o el olfato.

Aquí podéis leer cómo se desarrolla una sesión Aucouturier:

¿Qué os parecen los recursos y la metodología planteada?

martes, 23 de febrero de 2016

Rincón de trabajo. Montessori y otros.

Como publiqué en el post Materiales de la Casa Mapletrees, uno de los rincones está dedicado a actividades y juegos en los que desarrollar de forma más directa: la grafo-motricidad, la lecto-escritura, la lógica, los primeros conocimientos matemáticos, y habilidades de la vida práctica.

Al igual que los otros rincones, es de libre uso y auto-dirigido, son ellos los que deciden qué hacer, cuándo hacerlo, y durante cuánto tiempo. Igualmente, los materiales del rincón se cambian periódicamente según las necesidades e intereses que muestren.

A continuación un pequeño ejemplo de actividades:

Grafo-motricidad:

Objetivos: conocer y controlar los movimientos de la muñeca, así como la presión y direccionalidad de los trazos para que en un futuro puedan realizar los trazos necesarios para la escritura (trazos verticales, horizontales, diagonales y curvos) 
Se ofrecen diversos materiales para que cada uno escoja dónde realizarlos, de forma amena y divertida. 
Encontraremos, por ejemplo:

- Un paisaje con una nube (trazo curvo) con lluvia (trazo vertical),montañas (trazo diagonal), caracoles (trazo espiral), etc. 


Bandeja de arena
- La bandeja de arena, en la que dibujan letras, números, o dibujos. Pueden ser creaciones libres o copias de ejemplos dados. 

- Paneles verticales (en la pared) y horizontales (en la mesa)  en diversos tamaños, siendo más prácticos los grandes para los más pequeños ya que no controlan bien la muñeca. 


Además, cuentan con una gran variedad de herramientas para realizar la actividad: tizas, rotuladores, ceras, lápices, pinceles, el dedo, un palito, etc.

También desarrollan sus habilidades de grafo-motricidad en el rincón de plástica, en el cual cuentan con más materiales y soportes.

Lecto-escritura:

Objetivos: familiarizarse con las letras, su sonido y su nombre. No se pretende que lean o escriban, pero seguramente se interesen por su nombre, el de sus compañeros y familia y más tarde quieran escribir o leer una lista de la compra, de juguetes, animales o cualquier tema que realmente les interese. 
Para ello, contamos con:
- Una pizarra con letras magnéticas y un panel con letras de velcro, para ordenar, sentir, escribir, leer...
- Un espejo y praxias, un cuaderno en el que se muestran fotografías de ejercicios de control buco-facial, las praxias. Sacar la lengua, esconder los labios, soplar, enseñar los dientes, etc.

La lógica:

Objetivos: desarrollar su razonamiento lógico. Ejemplos de actividades:
Tablero de pinchitos para realizar series
- Tablero de "pinchitos" para realizar series- de dos o más elementos, de color, de forma, etc.
- Panel para dibujar simetrías- con cuadrícula o sin ella, de dificultad gradual.
- Imágenes para ordenar escenas- colocar una secuencia de forma lógica.
- Cuentos "detective", en los que deben tratar de adivinar qué va a suceder a continuación o qué ocurrió antes.



Conocimientos matemáticos:

Objetivos: conocer la grafía y significado de los números; explorar y utilizar otros conceptos matemáticos como: largo-corto, pequeño-grande, alto-bajo, pesado-ligero, cerca-lejos, dentro-fuera. Algunos materiales que encontraremos aquí son:
Regletas de Cruissenaire
- Regletas de Cruissenaire, material con el que construyen y comparan las distintas longitudes.
- Balanza, en la que colocan cualquier cosa para comparar sus pesos.
- Una cubeta de agua con recipientes para jugar con el volumen.
- La "máquina de sumar" y la "máquina de restar", en la que se acercan a dichos conceptos jugando con bolas. 
- Material Montessorri: torre rosa, regletas, escalera marrón, cilindros de colores, encajes, etc. 

Sus habilidades matemáticas también juegan un  papel importante en la mesa de construcciones y en los juegos de mesa.

Vida práctica:

Objetivos: practicar aquellas habilidades que son necesarias en el día a día.
Es en el espacio dedicado al juego simbólico donde encontraremos la mayoría de las actividades enfocadas a la vida práctica. Como:
Cerraduras
- Cuchillos, sin filo, para cortar y/o untar, Disfrutan preparándose un bocata o unas galletas con mantequilla, o cortando un plátano.
- Exprimidor, en el que preparan deliciosos zumos mientras practican los giros de su muñeca y la presión.
- Una cuerda de tender con ropa con distintos broches(lazo, corchetes, botones, velcro, etc)  y pinzas para colgarla.
- Jeringuillas y pipetas para hacer transvases.
- Panel con distintos tipos de cerraduras: llaves, cadenas, pomos, manivelas, etc.




Esto es sólo una pequeña recopilación de los materiales que forman parte de la sala, ¿Qué os parece? ¿echáis alguno en falta? Recordad que es un espacio de todos y para todos, así que cualquier sugerencia será bien recibida. Gracias.

domingo, 10 de enero de 2016

Materiales de Octopus

En las próximas entradas me gustaría ir exponiendo el tipo de material con el que cuenta Octopus. Y lo llamo material y no juguetes porque no sólo son juegos o juguetes , porque un cesto repleto de tubos de papel higiénico (entre muchas cosas más) también forma parte de los materiales con los que juegan y experimentan los peques y no tan peques. Y dado que hay mucho material y quiero exponer largo y tendido los usos y características de cada uno, hoy mencionaré la clasificación de los materiales y una breve descripción de los objetos, juguetes o juegos que se encontrarían en cada grupo. 


El espacio es libre y dinámico, adaptándose a los intereses y necesidades de cada grupo y niño, pero se presenta ordenado, facilitando la labor de los peques de encontrar el material que deseen. Es principalmente diáfano, dejando las mesas y sillas en un segundo plano, predominando los juegos en el suelo, accesibles a todos y que favorecen el movimiento libre. Los materiales permanecen disponibles, a la altura de los peques, promoviendo su autonomía y permitiéndoles ser libres de escoger el material. La única excepción para colocar un material a una altura inalcanzable por los menores será por razón de seguridad (piezas pequeñas, mayoritariamente). 

(Próximamente escribiré sobre el almacenaje que encontramos en Octopus)


Dada la variedad de materiales, pera evitar la sobre-estimulación por tener demasiadas cosas entre las que elegir, se escoge una cantidad adecuada para exponer cada determinado tiempo y cuando se observe una decadencia del juego o una falta de interés por explorar se cambia el material disponible en la sala, procurando que se encuentren en todo momento en un entorno enriquecedor aunque sin olvidar las "ventajas de aburrirse" (Post pendiente. Escribiré algún día sobre ello).

Como he dicho antes, el orden es muy importante para que cada peque encuentre el material y para respetar el espacio de juego/trabajo de otros. Por ello, cada tipo de actividad dispondrá de un "área de juego", evitando así interferir en otras actividades. Serán áreas sin delimitación física, tan solo representativa.

El espacio cuenta con 6 áreas en las que, como he explicado antes, se rotarán los materiales expuestos:

Juego simbólico: Teatro, médicos, granja, casa, peluquería, construcciones, música. más info.
Movimiento y psicomotricidad gruesa: Deportes, arrastres y psicomotricidad. más info.
Psicomotricidad fina: Mesa de experimentación, plástica y mesa de luz. más info.
Juegos de mesa: Dominó, cartas, memory, oca, parchís, etc. Más info
Biblioteca: Cuentos de distintas temáticas, materiales y niveles. más info.
Trabajos: Recopilación de actividades Montessori y otros: lectoescritura, matemáticas, vida práctica, y estimulación sensorial.más info

Además de esas áreas,contamos con una zona tranquila, con colchones, puffs, hamacas, y cojines en los que tumbarse a descansar.

Y al ser un espacio de todos y para todos, cualquier otra área podrá ser estudiada e introducida si se considera, tanto de forma fija como temporal, pudiendo encontrarnos con un área de naturaleza, de magia, de astronomía, de dinosaurios, de primavera... escuchemos a los peques, la experiencia nos ha demostrado que tenemos mucho que aprender de ellos.
Y a vosotros ¿Qué os gustaría encontrar? Animaos a comentar.